domingo, 16 de noviembre de 2014

SOBRE LA ADMINISTRACIÓN Y LA COMUNICACIÓN DE LA OBRA DE ARTE



Estaba observando el rollo de la Tarjeta Profesional para Comunicación, en todas partes la exigen y es que hay un nutrido grupo de artistas que desarrollan su trabajo en los medios de comunicación, para que el sector funcione se necesitan personas que administren la creatividad tanto como gente que comunique que todas estas expresiones culturales existen. En el primer caso, es responsabilidad de cada artista manejar su presupuesto, estimar los costos de su producción para así definir el precio o valor de mercado de una obra. Por supuesto que el valor de una obra no depende únicamente de los materiales, si uno toma cualquier producto, al costo de producción más costos administrativos y de mercadeo se le añade un porcentaje de utilidad, esto es cierto para un artista que recién comienza en su carrera, pero luego están todos esos premios en convocatorias y concursos, el know how y el good will que para las empresas es tan difícil de definir, y entonces el valor en el mercado de una obra de arte ya no depende del costo de los materiales sino de la prestancia del artista. Para que ese artista sea reconocido se necesita organizar claramente la red de comunicadores del sector, tomando en consideración de que dicha experiencia no llegue a los mismos artistas, que no van a comprar su obra, sino a potenciales compradores de las obras de arte. Habría que mirar también si las obras de arte, siguiendo los lineamientos del mercado, están construidas para ser adquiridas por un comprador específico. En días pasados le presté un gran servicio al maestro Carlos Enrique Rodríguez Arango,  él solo produce caballos, toros y mujeres desnudas en bronce o en mármol, tener un nicho de mercado facilita la comunicación de la obra, y es que me encontré en facebook varios grupos que aglutinan ganaderos y criadores de caballos, entonces envié la información, es una lástima que el maestro no tenga una página web más atractiva con todas las fotos de sus caballos, un solo dibujo del maestro puede costar una millonada en su mercado natural. Luego, los comunicadores del sector cultural no hacemos nada escribiendo textos complicados sobre teoría artística sino impulsamos el mercado con notas de los artistas en los términos en que la gente que puede comprar entiende. Hay mucho artista que se molesta porque se determina la venta de la obra de acuerdo con su adecuación a la decoración de la casa de quien compra, eso es sensibilidad, el negocio del arte funciona así y el artista debe estar preparado para entender que cualquier argumento de venta válido para el mercado es posible mientras la obra se venda, entre tanto, intenten consolidar un proyecto pensando en que le hablan a un petrolero y que quizás los colores azules de la materia prima con la que trabajan les parezca llamativo. Así es la vida, entretanto estaré al corte de la tal tarjeta profesional de comunicador para que me permitan seguir trabajando en mi tarea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario