Quisiera Dejar por escrito lo que
yo pienso sobre “Vivir del Arte” a raíz de la charla a la que fui invitada en
la Universidad de los Andes. Como primer punto, si yo no creyera en las artes
como una posibilidad profesional lo primero que diría sería “muchachos,
dedíquense a otra cosa” pero las artes han evolucionado tanto que incluso hoy
tienen sub-especialidades que van desde la pintura tradicional hasta la
creación multimedia. En mi caso me dediqué a la televisión y a explorar con las
Tics, no tanto desde el punto de vista técnico, que también lo manejo hasta
cierto punto, sino desde la relación de los contenidos con los espectadores y
en este trabajo de construcción de públicos para mi propuesta conceptual me he
encontrado con el mercadeo. Explicaba yo ayer en clase que el tema de mercadeo
es muy importante para el desarrollo del artista como figura pública porque el
producto creativo es necesario empaquetarlo para venderlo y que parte de esa
venta tiene que ver con la imagen, la marca, la firma, el nombre artístico y
hasta la fotografía de la hoja de vida del artista. Reconozco que no tengo una
hoja de vida de artista convencional, aún no encuentro la manera de mostrar en
una hoja de vida las experiencias, los happenings y los performances que logro
llevar a cabo a partir del simple convencimiento de la palabra, pero es una
hoja de vida en la que de acuerdo con la última actualización que también hice
ayer mismo, ya le cabe la investigación, las publicaciones y el activismo
político. Es que expresaba yo que mi trabajo artístico viene de la mano de los
movimientos sociales a los que me sumo y que por eso, Antanas Mockus, nos
enseña cultura ciudadana desde el despliegue de las artes. Las artes ya no son
un producto de un artista en el ático, sino fruto de un artista en activo
dentro de su comunidad, o por lo menos esa fue la apuesta que yo elegí. En esto
de construir la imagen del artista como fenómeno público está el tema del
artista como producto que tiene unos argumentos de venta, unos atributos que lo
hacen atractivo a las audiencias y eso debe estar soportado en un documento en
el que se especifiquen claramente las características del producto, el precio
de mercado, la promoción y la publicidad que sobre ese producto ha de hacerse.
Y entonces hay actividades cotidianas que tienen que ver con la construcción de
públicos y que yo realizo a través del uso del internet para llegar al mayor
número de personas posibles que consuman mis contenidos, he llegado a tener
23.000 lectores de todo el mundo en un blog, y en mi caso el proceso fue apoyado
por la posibilidad de tener un programa al aire que nos hizo llegar a 600.000
televidentes por noche durante un año. Con el tiempo he pulido el producto
adecuándolo más a mis propias necesidades expresivas pero contando igualmente
con el desarrollo de públicos a través de las redes sociales, Youtube, Blogger
y Twitter, que son mis herramientas por excelencia para ponerme en contacto con
mis lectores. Eso en cuanto a promoción. Hay publicidad ATL y BTL, por encima y
por debajo de las posibilidades financieras del empresario, en este caso el
artista-empresario, que fue un cambio que también hubo en las últimas dos
décadas en el concepto del artista, y es que ya no existe una estructura de
mecenazgo, entonces como parte de una investigación que desarrollamos en
UNIANDINOS, la Asociación de Egresados de la Universidad de los Andes, concluimos,
hace 20 años, que una forma de supervivencia del artista era definitivamente el
arte aplicado. Y el mercadeo funciona para todos los productos incluido las
artesanías y los textiles. Todavía hay falencias, aún no logramos salir del
abismo pero consuela saber que gran parte de ese acervo construyó política pública
en lo cultural y que ahora contamos con el respaldo de entidades como la Cámara
de Comercio de Bogotá para el acompañamiento a nuestros emprendimientos. Faltó
por decir que en el contexto del manejo de los medios siempre es posible
acceder al free press y que es para un artista muy entretenido meterle la mano
al diseño de las piezas publicitarias que el público consume. Yo he venido
aprendiendo con el tiempo a hacer esto, mis imágenes promocionales ya parecen
comunes a ese lenguaje publicitario. He tenido falencias, sobre todo en
recursos técnicos, yo hago lo que puedo con lo que tengo pero aún así, sí me
considero un personaje público con un posicionamiento fuerte, probablemente lo
hayan visto agresivo en términos comerciales, no lo es tanto, tendría dinero, y
sobre todo una persona con influencia y prestigio. Y eso lo gané poniendo en
práctica mis conocimientos administrativos, que no deben ser el coco, los
artistas deben estar calificándose para diferentes oficios que complementen de
manera propositiva su proyecto.
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