Se quejan los gurús del arte
sobre mis textos. Me gusta la idea de que cualquiera los pueda leer, pienso en
la longitud del texto y en la facilidad de comprensión, además no les estoy
hablando a ángeles sino a jóvenes con problemas para resignificar su mundo,
para expresarse de manera diferente a los golpes y las patadas. Si ellos
tuvieran acceso a la posibilidad de expresar a través de la plástica, no solo
habría menos violencia sino que se producirían productos creativos más
auténticos con la fuerza que se percibe en el hip – hop y en el rock que
provienen de las comunas. Pero vamos, no todo el mundo tiene la habilidad para
cantar o para interpretar un instrumento, hay muchachos que son tímidos y que
no encuentran formas novedosas para expresar ese contexto que lo empuja y lo
desecha. Tener acceso a la plástica les permite reciclar materiales para
construir posibilidades de lenguaje. Saber de qué se tratan las artes plásticas
puede ser definitivo entre un muchacho que se echa a perder y otro que
encuentra maneras de deslumpenizarse. Y es que no solo se trata de producir
piezas con un alto grado de significación sino de abrir los espacios para
exponerlas y permitir que nos conozcamos, como ya lo había dicho antes, las
artes comunican, todo comunica y yo puedo expresar mi desazón, mi tristeza y
hasta mi rabia en una construcción reciclada con colores de ciudad. Esos
procesos son tan o más ineresantes que los que llevan a cabo los artistas
profesionales y pueden ser registrados paso a paso en libros de artista,
convirtiéndose en verdaderas etnografías y autobiografías. Conocernos implica
acercarnos, acercarnos a lo que somos como humanos, acercarnos a los problemas
que aquejan a la comunidad para su solución, acercarnos al espacio público y
sus posibilidades como escenario de nuestras propuestas creativas. Me gusta la
idea de hablar con gentes normales, que no necesariamente asisten a un curso de
profundización en historia del arte sino que a partir de la persuasión encuentran
sus propios referentes en las bibliotecas públicas. Son estas gentes, que
guiadas por un espíritu punk “hazlo tu mismo” quienes me interesan como
audiencia objetivo, personas que se hacen a pulso y logran desarrollar
propuestas expresivas.
Lucy Galvis - Mis consideraciones sobre el arte 2010
martes, 25 de noviembre de 2014
domingo, 23 de noviembre de 2014
LAS ARTES PLÁSTICAS SON COMO LAS PALABRAS.
![]() |
| Happening de Ana Mendieta Artista Cubana |
Las artes plásticas son como las
palabras, tiene letras A, B,C, Amarillo, Azul, Rojo, Do, Re, Mi, Madera,
Plástico, Tela y con estos elementos construye palabras y frases, tiene ritmos,
La, La, La, y tiene puntos y comas, ya escribía Kandinsky el libro Punto y
Línea sobre el plano en el que habla de las relaciones de todos estos elementos
en la obra de arte. Pueden ser imágenes fotográficas de personas o paisajes, o
solo un diálogo o construcción interna entre los materiales. Y entonces las
imágenes se vuelven elásticas como los retratos de Francis Bacon, o ,matéricas
como las obras de Joseph Beuys. De cualquier modo, los artistas buscan una
manera de articular todos los elementos, incluso en una obra clásica, las
imágenes se organizan en cuadrados o en triángulos y las figuras tienen más o
menos movimiento, movimiento tiene que ver con la idea de que las figuras están
en acción, hace poco hablábamos de las esculturas conmemorativas en las que los
sacos de los próceres parecen batidas por el viento. Una obra tiene más o menos
movimiento en la medida en que tengamos esa experiencia de que los materiales
no están quietos. La forma como los elementos de una obra se organizan se llama
composición, componer es como cocinar, y servir en un plato una comida, y uno
observa entonces la forma y el fondo, la imagen principal y el entorno; la
forma global en que se nos presenta el arte y el contenido, qué nos quiere
decir, de qué nos está hablando. No todas las obras dicen algo, a veces hacen
propuestas rítmicas, matéricas, expresivas, compositivas y ya. Y aún así, una
obra nos puede gustar o disgustar, puede mover alguna fibra espiritual en el
observador o puede llevar a una discusión intelectual sobre el contenido de la
obra. Últimamente se ha impulsado mucho la idea de que el arte es una propuesta
de todos y para todos, que no es necesario estudiar arte para ser artista, y la
gente practica cada vez más en su casa la confección de sus propias propuestas.
Hacen bien en decorar con los dibujos de los hijos, tiene más valor que colgar
una serigrafía de una obra de la cultura mundo pero que no es original. Es
mejor comprar obras de jóvenes artistas originales que tener una copia. Todavía
se discuten estos temas en los mercados. De cualquier manera, siempre hay que
completar la práctica artística con el conocimiento de la historia del arte, lo
que busca el arte, y en eso sigue siendo muy modernista, es la novedad en la
obra, siempre debe ser original, lo original es un valor que el mercado paga y
por eso se posicionan ciertos artistas y otros no. Y hay que conocer lo que se
realiza en los diferentes periodos porque como en la música siempre alguien
preguntará por cuáles son sus referentes, cuál es la búsqueda plástica y la
investigación que ello supone. Porque pintar o esculpir o realizar cualquier acción
artística, un happening, una fotografía, implican una investigación, un
ejercicio en donde confluyen el manejo de la técnica pero también del
pensamiento y la conciencia.
sábado, 22 de noviembre de 2014
LA APRECIACIÓN CIUDADANA
![]() |
| El Grito - Edvard Munch Por si necesitan gritar pasito! |
A mí me gusta hablar de las artes
de manera común, sin utilizar un lenguaje rebuscado, probablemente no entre en
el grupo de los intelectuales pero las personas comunes me entienden y me gusta
ir formando públicos para las artes. Y es que desde mi punto de vista el
disdrute de las artes debe ser para todo el mundo, en la medida en que la gente
se acerca al arte mejora su calidad de vida, la gente adquiere más referentes
hasta para vestirse, decorar su hogar o cocinar sus alimentos. Hay muchos
profesionales pero sin duda conocer de artes hace que la gente modifique sus
costumbres o las enaltezca, conozca de primera mano de donde vienen los dichos
populares, o por qué el textil es distintivo de clase, o la importancia de las
expresiones musicales, que ha sido uno de los temas sobre el que más he
insistido. Quisiera hacer con las artes plásticas un ejercicio similar, de
acercamiento a la gente, infortunadamente los peritos en el tema utilizan un
lenguaje tan avanzado que las personas a veces no logran entender de qué están
hechas las artes. La plástica como los otros artes es una expresión humana que se produce porque
es instrumentalmente necesario. En los inicios de la humanidad, por ejemplo, el
ser humano dibujaba los animales que iba a cazar en el fondo de las cuevas como
una manera de ritualizar la acción de conseguir alimentos. Para mí es como una
planeación estratégica, aquí está el animal y debemos ubicarnos de tal o cual
manera para lograr capturarlo. Eso sí lo entienden los ingenieros y eso sí lo
compran, por eso se desarrolla el turismo. En la medida en que sepamos expresar
las artes en palabras sencillas habrá más personas cultivadas, no importa el
estrato o la clase social sino el conocimiento sobre cómo y por qué funciona
nuestro mundo. Y hablando de élites, en el siglo XV hacerse un retrato era
símbolo de status, sobre todo para la realeza, el papado y la naciente
burguesía. Colombia no es ajena a esos procesos y el arte ha sido ampliamente
utilizado como un formato pedagógico para enseñarle a la gente la tradición
cristiana. No hay que confundir el arte con Dios aunque existan en el mundo
obras majestuosas que parecieran guiadas por manos divinas. Sobre el arte
actual es difícil hablar en términos claros, uno llega a la modernidad y de
repente se pierde, las formas actuales no son atractivas, no siguen unas leyes
estéticas, aún teniendo el arte abstracto o conceptual como referentes no se
observa nada nuevo, de repente los contenidos, la creencia de que se deben
revaluar los valores modernos como el consumo, o la organización social,
probablemente, aunque también hay muchos relatos alusivos a la conservación del
medio ambiente. En la medida en que nos vayan presentando las obras yo puedo
dar un punto de vista para una lectura sencilla desde la perspectiva del
ciudadano que también tiene derecho al disfrute de la plástica. En la próxima
entrega iniciamos el ejercicio.
domingo, 16 de noviembre de 2014
SOBRE LA ADMINISTRACIÓN Y LA COMUNICACIÓN DE LA OBRA DE ARTE
Estaba observando el rollo de la
Tarjeta Profesional para Comunicación, en todas partes la exigen y es que hay
un nutrido grupo de artistas que desarrollan su trabajo en los medios de
comunicación, para que el sector funcione se necesitan personas que administren
la creatividad tanto como gente que comunique que todas estas expresiones
culturales existen. En el primer caso, es responsabilidad de cada artista
manejar su presupuesto, estimar los costos de su producción para así definir el
precio o valor de mercado de una obra. Por supuesto que el valor de una obra no
depende únicamente de los materiales, si uno toma cualquier producto, al costo
de producción más costos administrativos y de mercadeo se le añade un
porcentaje de utilidad, esto es cierto para un artista que recién comienza en
su carrera, pero luego están todos esos premios en convocatorias y concursos,
el know how y el good will que para las empresas es tan difícil de definir, y
entonces el valor en el mercado de una obra de arte ya no depende del costo de
los materiales sino de la prestancia del artista. Para que ese artista sea
reconocido se necesita organizar claramente la red de comunicadores del sector,
tomando en consideración de que dicha experiencia no llegue a los mismos
artistas, que no van a comprar su obra, sino a potenciales compradores de las
obras de arte. Habría que mirar también si las obras de arte, siguiendo los
lineamientos del mercado, están construidas para ser adquiridas por un
comprador específico. En días pasados le presté un gran servicio al maestro
Carlos Enrique Rodríguez Arango, él solo
produce caballos, toros y mujeres desnudas en bronce o en mármol, tener un
nicho de mercado facilita la comunicación de la obra, y es que me encontré en
facebook varios grupos que aglutinan ganaderos y criadores de caballos,
entonces envié la información, es una lástima que el maestro no tenga una
página web más atractiva con todas las fotos de sus caballos, un solo dibujo
del maestro puede costar una millonada en su mercado natural. Luego, los
comunicadores del sector cultural no hacemos nada escribiendo textos
complicados sobre teoría artística sino impulsamos el mercado con notas de los
artistas en los términos en que la gente que puede comprar entiende. Hay mucho
artista que se molesta porque se determina la venta de la obra de acuerdo con
su adecuación a la decoración de la casa de quien compra, eso es sensibilidad,
el negocio del arte funciona así y el artista debe estar preparado para
entender que cualquier argumento de venta válido para el mercado es posible
mientras la obra se venda, entre tanto, intenten consolidar un proyecto
pensando en que le hablan a un petrolero y que quizás los colores azules de la
materia prima con la que trabajan les parezca llamativo. Así es la vida,
entretanto estaré al corte de la tal tarjeta profesional de comunicador para
que me permitan seguir trabajando en mi tarea.
viernes, 14 de noviembre de 2014
SOBRE INVESTIGACIÓN CULTURAL
Llevo mucho tiempo trabajando en
investigación y en docencia como presupuesto básico de la socialización de los
contenidos sobre los que hay avances.
Mi primer empleo fue una práctica
empresarial en UNIANDINOS, Asociación de Egresados de la Universidad de los
Andes en donde se hizo una cartografía del sector cultural en su conjunto con
miras a encontrar nichos de mercado para la empleabilidad y el emprenderismo de
los artistas plásticos. Gran parte de la investigación que desarrollo se
convierte en insumo para el desarrollo de políticas públicas, soy muy
organizada y disciplinada en el envío de mi información a las instituciones del
estado.
Luego trabajé en la Segunda
Campaña de Antanas a la Alcaldía de Bogotá en donde no solo aprendí sobre la
función pública sino que desarrollé un proyecto propio sobre la necesidad de
intercomunicar comunidades diferentes para el consenso y la participación en el
desarrollo de política pública.
De dicha investigación surge un
modelo de comunicación compartida que hoy se llama Compartel y desde entonces
he estado trabajando en contenidos apropiados para el desarrollo de procesos
ciudadanos, derechos humanos y todo lo concerniente al ejercicio de la
civilidad.
Hice un par de trabajos más, en
Señal Colombia, un ejercicio cuantitativo sobre la composición del canal en sus
empleos directos, indirectos, la organización de la parrilla, las audiencias,
también con miras al desarrollo de contenidos idóneos para los televidentes del
canal cultural y educativo.
Y otro proyecto con ATT,
Sindicato de Industria de las Telecomunicaciones en donde hubo que conciliar la
posición de las directivas con las propuestas de los empleados para el
desarrollo del proyecto Canal 13. El ejercicio de negociación fue óptimo.
En Canal 13, probamos con el
diseño de un programa de televisión sobre Rock y Derechos humanos, en el cual
incluímos elementos de los formatos comerciales a la televisión pública, educativa
y cultural, con total éxito. Hoy por hoy, son estos formatos híbridos los que
convocan día tras día a los jóvenes a la televisión cultural maximizando el
impacto de la televisión educativa sobre sus audiencias.
Actualmente trabajo sobre otra
investigación, luego se continuar participando activamente en política, llegué
a la conclusión de que a éste país hay que meterlo al gimnasio para reducir
corrupción y fortalecer esos músculos de la participación y el emprendimiento
ciudadano. Y estoy trabajando sobre La escuela de gobierno – entrenador personal,
en donde desarrollo contenidos simbólicos, continuando la línea Mockus y
desarrollo talleres para ser llevados a cabo en los contextos en que se reúne la
ciudadanía, son una especie de happenings sociales, permeados por mi formación
artística en donde la gente aprende por involucramiento más que por una charla
técnica sobre los temas y contenidos a socializar. El concepto pedagógico tiene
que ver con un modelo en el que la gente escucha y ve y entiende pero hace y
aprende.
jueves, 13 de noviembre de 2014
EL ARTE Y EL MERCADO
Quisiera Dejar por escrito lo que
yo pienso sobre “Vivir del Arte” a raíz de la charla a la que fui invitada en
la Universidad de los Andes. Como primer punto, si yo no creyera en las artes
como una posibilidad profesional lo primero que diría sería “muchachos,
dedíquense a otra cosa” pero las artes han evolucionado tanto que incluso hoy
tienen sub-especialidades que van desde la pintura tradicional hasta la
creación multimedia. En mi caso me dediqué a la televisión y a explorar con las
Tics, no tanto desde el punto de vista técnico, que también lo manejo hasta
cierto punto, sino desde la relación de los contenidos con los espectadores y
en este trabajo de construcción de públicos para mi propuesta conceptual me he
encontrado con el mercadeo. Explicaba yo ayer en clase que el tema de mercadeo
es muy importante para el desarrollo del artista como figura pública porque el
producto creativo es necesario empaquetarlo para venderlo y que parte de esa
venta tiene que ver con la imagen, la marca, la firma, el nombre artístico y
hasta la fotografía de la hoja de vida del artista. Reconozco que no tengo una
hoja de vida de artista convencional, aún no encuentro la manera de mostrar en
una hoja de vida las experiencias, los happenings y los performances que logro
llevar a cabo a partir del simple convencimiento de la palabra, pero es una
hoja de vida en la que de acuerdo con la última actualización que también hice
ayer mismo, ya le cabe la investigación, las publicaciones y el activismo
político. Es que expresaba yo que mi trabajo artístico viene de la mano de los
movimientos sociales a los que me sumo y que por eso, Antanas Mockus, nos
enseña cultura ciudadana desde el despliegue de las artes. Las artes ya no son
un producto de un artista en el ático, sino fruto de un artista en activo
dentro de su comunidad, o por lo menos esa fue la apuesta que yo elegí. En esto
de construir la imagen del artista como fenómeno público está el tema del
artista como producto que tiene unos argumentos de venta, unos atributos que lo
hacen atractivo a las audiencias y eso debe estar soportado en un documento en
el que se especifiquen claramente las características del producto, el precio
de mercado, la promoción y la publicidad que sobre ese producto ha de hacerse.
Y entonces hay actividades cotidianas que tienen que ver con la construcción de
públicos y que yo realizo a través del uso del internet para llegar al mayor
número de personas posibles que consuman mis contenidos, he llegado a tener
23.000 lectores de todo el mundo en un blog, y en mi caso el proceso fue apoyado
por la posibilidad de tener un programa al aire que nos hizo llegar a 600.000
televidentes por noche durante un año. Con el tiempo he pulido el producto
adecuándolo más a mis propias necesidades expresivas pero contando igualmente
con el desarrollo de públicos a través de las redes sociales, Youtube, Blogger
y Twitter, que son mis herramientas por excelencia para ponerme en contacto con
mis lectores. Eso en cuanto a promoción. Hay publicidad ATL y BTL, por encima y
por debajo de las posibilidades financieras del empresario, en este caso el
artista-empresario, que fue un cambio que también hubo en las últimas dos
décadas en el concepto del artista, y es que ya no existe una estructura de
mecenazgo, entonces como parte de una investigación que desarrollamos en
UNIANDINOS, la Asociación de Egresados de la Universidad de los Andes, concluimos,
hace 20 años, que una forma de supervivencia del artista era definitivamente el
arte aplicado. Y el mercadeo funciona para todos los productos incluido las
artesanías y los textiles. Todavía hay falencias, aún no logramos salir del
abismo pero consuela saber que gran parte de ese acervo construyó política pública
en lo cultural y que ahora contamos con el respaldo de entidades como la Cámara
de Comercio de Bogotá para el acompañamiento a nuestros emprendimientos. Faltó
por decir que en el contexto del manejo de los medios siempre es posible
acceder al free press y que es para un artista muy entretenido meterle la mano
al diseño de las piezas publicitarias que el público consume. Yo he venido
aprendiendo con el tiempo a hacer esto, mis imágenes promocionales ya parecen
comunes a ese lenguaje publicitario. He tenido falencias, sobre todo en
recursos técnicos, yo hago lo que puedo con lo que tengo pero aún así, sí me
considero un personaje público con un posicionamiento fuerte, probablemente lo
hayan visto agresivo en términos comerciales, no lo es tanto, tendría dinero, y
sobre todo una persona con influencia y prestigio. Y eso lo gané poniendo en
práctica mis conocimientos administrativos, que no deben ser el coco, los
artistas deben estar calificándose para diferentes oficios que complementen de
manera propositiva su proyecto.
miércoles, 12 de noviembre de 2014
EL ARTE COMO ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN
Ya he mencionado antes que para
mí el arte es una estrategia de comunicación, es posible que el artista no
quiera comunicar absolutamente nada, únicamente hacer experimentaciones con el
color, o con las formas, sin embargo comunica. Todo comunica, el rojo tiene
unas connotaciones que no tiene el azul o el verde y estimula algún lugar del
cerebro del espectador que relaciona el color o la forma con sus propias
vivencias personales o con sus estados de ánimo. Me gustaría pensar que el
artista considerara al espectador en el momento de ejecutar la obra, nosotros
mismos los invitamos a que nos viera, porque aunque no lo crean, no hay
diferencia en la experiencia de observar a un actor en su performance a mirar
el cuadro de un artista pictórico. Siempre es posible vislumbrar la
personalidad del ejecutor, solo que cuando un actor hace una escena que provoca
el rechazo del espectador, éste ya es consciente de que es una mentira, una
puesta en escena, que no es personal. En la plástica todo es personal, el
artista visual es incapaz de separar quien es de lo que produce, y si la obra
me produce asco, probablemente el artista tendrá la misma condición. Es como si
el artista plástico dijera, me escondo detrás de la obra y así la obra me
muestra pero yo no. Eso, déjenme decirlo es como cuando un niño se cubre la
cara con las manos creyendo que no lo observamos. Lo que sí es claro es que hay
una diferencia entre el artista plástico y los creativos de la comunicación y
la publicidad, éstos son conscientes y hasta les gusta saber que son observados
mientras que el artista plástico tira la piedra y esconde la mano. De un tiempo
para acá se ha convertido en misión de la obra provocar, hay un rechazo a la
belleza en la obra con el fin de que no se confunda con un objeto decorativo.
Un objeto decorativo o una artesanía no es arte, no en el sentido
contemporáneo. Entonces ¿qué es arte? Preguntaría un observador anónimo. Arte
vendría siendo una pieza de comunicación en la que la obra comunica algo y el
artista se hace el loco. ¿Y sobre qué comunica el arte? Sobre aspectos
cuestionables de la realidad incluidas las propias emociones del artista. El
arte cuestiona todo y lo vuelve casi que en un logo símbolo en el caso de
algunas tradiciones artísticas. Lo convierte en la repetición de acciones o
formas (ritmo). Lo convierte en un ejercicio con los materiales. El artista es
un observador del mundo que se deja permear por él, que toma una posición o no,
hace una reflexión, o no, o simplemente copia su propia reacción emocional
frente a un hecho que él ha asumido que es importante reseñar. Pero no siempre
lo que se reseña se comparte, iniciamos diciendo que no siempre el artista busca
comunicar. Y si no busca interlocutar con el espectador ¿para qué expone? para ¿ocupar
espacio? para ¿compartir sus disquisiciones lejos de los neófitos? Para ¿hacerse
notar de los dos o tres amigos con los que comparte adulaciones? Si eso es suficiente
para el ego del artista que así sea, pero lo que yo quiero proponer es que
busquemos situaciones de la realidad a partir de un ejercicio juicioso de
investigación y encontremos en el mundo hechos realmente relevantes que sean
necesarios para gritarlos al mundo. Sí, el oficio del artista no necesariamente
es gritar, pero si yo voy a retar, a provocar, a reaccionar que sea frente a un
hecho que realmente sea importante para la gente. Lejos están ya los mecenas en
el arte y aunque el interés no sea vivir del arte, de hecho uno no vive del
arte sino para y por el arte, el arte es algo inevitable, por lo menos ampliemos
nuestro nicho de observadores. Será serio eso de que “nadie me entiende, nadie
me comprende, mejor me como un gusanito …” Es optativo pero si de todos modos
comunicamos, que la obra realmente comunique con toda la fuerza de sus
materiales.
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