martes, 25 de noviembre de 2014

ES MUY DESCRIPTIVO












Se quejan los gurús del arte sobre mis textos. Me gusta la idea de que cualquiera los pueda leer, pienso en la longitud del texto y en la facilidad de comprensión, además no les estoy hablando a ángeles sino a jóvenes con problemas para resignificar su mundo, para expresarse de manera diferente a los golpes y las patadas. Si ellos tuvieran acceso a la posibilidad de expresar a través de la plástica, no solo habría menos violencia sino que se producirían productos creativos más auténticos con la fuerza que se percibe en el hip – hop y en el rock que provienen de las comunas. Pero vamos, no todo el mundo tiene la habilidad para cantar o para interpretar un instrumento, hay muchachos que son tímidos y que no encuentran formas novedosas para expresar ese contexto que lo empuja y lo desecha. Tener acceso a la plástica les permite reciclar materiales para construir posibilidades de lenguaje. Saber de qué se tratan las artes plásticas puede ser definitivo entre un muchacho que se echa a perder y otro que encuentra maneras de deslumpenizarse. Y es que no solo se trata de producir piezas con un alto grado de significación sino de abrir los espacios para exponerlas y permitir que nos conozcamos, como ya lo había dicho antes, las artes comunican, todo comunica y yo puedo expresar mi desazón, mi tristeza y hasta mi rabia en una construcción reciclada con colores de ciudad. Esos procesos son tan o más ineresantes que los que llevan a cabo los artistas profesionales y pueden ser registrados paso a paso en libros de artista, convirtiéndose en verdaderas etnografías y autobiografías. Conocernos implica acercarnos, acercarnos a lo que somos como humanos, acercarnos a los problemas que aquejan a la comunidad para su solución, acercarnos al espacio público y sus posibilidades como escenario de nuestras propuestas creativas. Me gusta la idea de hablar con gentes normales, que no necesariamente asisten a un curso de profundización en historia del arte sino que a partir de la persuasión encuentran sus propios referentes en las bibliotecas públicas. Son estas gentes, que guiadas por un espíritu punk “hazlo tu mismo” quienes me interesan como audiencia objetivo, personas que se hacen a pulso y logran desarrollar propuestas expresivas.

domingo, 23 de noviembre de 2014

LAS ARTES PLÁSTICAS SON COMO LAS PALABRAS.

Happening de Ana Mendieta
Artista Cubana











Las artes plásticas son como las palabras, tiene letras A, B,C, Amarillo, Azul, Rojo, Do, Re, Mi, Madera, Plástico, Tela y con estos elementos construye palabras y frases, tiene ritmos, La, La, La, y tiene puntos y comas, ya escribía Kandinsky el libro Punto y Línea sobre el plano en el que habla de las relaciones de todos estos elementos en la obra de arte. Pueden ser imágenes fotográficas de personas o paisajes, o solo un diálogo o construcción interna entre los materiales. Y entonces las imágenes se vuelven elásticas como los retratos de Francis Bacon, o ,matéricas como las obras de Joseph Beuys. De cualquier modo, los artistas buscan una manera de articular todos los elementos, incluso en una obra clásica, las imágenes se organizan en cuadrados o en triángulos y las figuras tienen más o menos movimiento, movimiento tiene que ver con la idea de que las figuras están en acción, hace poco hablábamos de las esculturas conmemorativas en las que los sacos de los próceres parecen batidas por el viento. Una obra tiene más o menos movimiento en la medida en que tengamos esa experiencia de que los materiales no están quietos. La forma como los elementos de una obra se organizan se llama composición, componer es como cocinar, y servir en un plato una comida, y uno observa entonces la forma y el fondo, la imagen principal y el entorno; la forma global en que se nos presenta el arte y el contenido, qué nos quiere decir, de qué nos está hablando. No todas las obras dicen algo, a veces hacen propuestas rítmicas, matéricas, expresivas, compositivas y ya. Y aún así, una obra nos puede gustar o disgustar, puede mover alguna fibra espiritual en el observador o puede llevar a una discusión intelectual sobre el contenido de la obra. Últimamente se ha impulsado mucho la idea de que el arte es una propuesta de todos y para todos, que no es necesario estudiar arte para ser artista, y la gente practica cada vez más en su casa la confección de sus propias propuestas. Hacen bien en decorar con los dibujos de los hijos, tiene más valor que colgar una serigrafía de una obra de la cultura mundo pero que no es original. Es mejor comprar obras de jóvenes artistas originales que tener una copia. Todavía se discuten estos temas en los mercados. De cualquier manera, siempre hay que completar la práctica artística con el conocimiento de la historia del arte, lo que busca el arte, y en eso sigue siendo muy modernista, es la novedad en la obra, siempre debe ser original, lo original es un valor que el mercado paga y por eso se posicionan ciertos artistas y otros no. Y hay que conocer lo que se realiza en los diferentes periodos porque como en la música siempre alguien preguntará por cuáles son sus referentes, cuál es la búsqueda plástica y la investigación que ello supone. Porque pintar o esculpir o realizar cualquier acción artística, un happening, una fotografía, implican una investigación, un ejercicio en donde confluyen el manejo de la técnica pero también del pensamiento y la conciencia.

sábado, 22 de noviembre de 2014

LA APRECIACIÓN CIUDADANA

El Grito - Edvard Munch
Por si necesitan gritar pasito!













A mí me gusta hablar de las artes de manera común, sin utilizar un lenguaje rebuscado, probablemente no entre en el grupo de los intelectuales pero las personas comunes me entienden y me gusta ir formando públicos para las artes. Y es que desde mi punto de vista el disdrute de las artes debe ser para todo el mundo, en la medida en que la gente se acerca al arte mejora su calidad de vida, la gente adquiere más referentes hasta para vestirse, decorar su hogar o cocinar sus alimentos. Hay muchos profesionales pero sin duda conocer de artes hace que la gente modifique sus costumbres o las enaltezca, conozca de primera mano de donde vienen los dichos populares, o por qué el textil es distintivo de clase, o la importancia de las expresiones musicales, que ha sido uno de los temas sobre el que más he insistido. Quisiera hacer con las artes plásticas un ejercicio similar, de acercamiento a la gente, infortunadamente los peritos en el tema utilizan un lenguaje tan avanzado que las personas a veces no logran entender de qué están hechas las artes. La plástica como los otros artes  es una expresión humana que se produce porque es instrumentalmente necesario. En los inicios de la humanidad, por ejemplo, el ser humano dibujaba los animales que iba a cazar en el fondo de las cuevas como una manera de ritualizar la acción de conseguir alimentos. Para mí es como una planeación estratégica, aquí está el animal y debemos ubicarnos de tal o cual manera para lograr capturarlo. Eso sí lo entienden los ingenieros y eso sí lo compran, por eso se desarrolla el turismo. En la medida en que sepamos expresar las artes en palabras sencillas habrá más personas cultivadas, no importa el estrato o la clase social sino el conocimiento sobre cómo y por qué funciona nuestro mundo. Y hablando de élites, en el siglo XV hacerse un retrato era símbolo de status, sobre todo para la realeza, el papado y la naciente burguesía. Colombia no es ajena a esos procesos y el arte ha sido ampliamente utilizado como un formato pedagógico para enseñarle a la gente la tradición cristiana. No hay que confundir el arte con Dios aunque existan en el mundo obras majestuosas que parecieran guiadas por manos divinas. Sobre el arte actual es difícil hablar en términos claros, uno llega a la modernidad y de repente se pierde, las formas actuales no son atractivas, no siguen unas leyes estéticas, aún teniendo el arte abstracto o conceptual como referentes no se observa nada nuevo, de repente los contenidos, la creencia de que se deben revaluar los valores modernos como el consumo, o la organización social, probablemente, aunque también hay muchos relatos alusivos a la conservación del medio ambiente. En la medida en que nos vayan presentando las obras yo puedo dar un punto de vista para una lectura sencilla desde la perspectiva del ciudadano que también tiene derecho al disfrute de la plástica. En la próxima entrega iniciamos el ejercicio.

domingo, 16 de noviembre de 2014

SOBRE LA ADMINISTRACIÓN Y LA COMUNICACIÓN DE LA OBRA DE ARTE



Estaba observando el rollo de la Tarjeta Profesional para Comunicación, en todas partes la exigen y es que hay un nutrido grupo de artistas que desarrollan su trabajo en los medios de comunicación, para que el sector funcione se necesitan personas que administren la creatividad tanto como gente que comunique que todas estas expresiones culturales existen. En el primer caso, es responsabilidad de cada artista manejar su presupuesto, estimar los costos de su producción para así definir el precio o valor de mercado de una obra. Por supuesto que el valor de una obra no depende únicamente de los materiales, si uno toma cualquier producto, al costo de producción más costos administrativos y de mercadeo se le añade un porcentaje de utilidad, esto es cierto para un artista que recién comienza en su carrera, pero luego están todos esos premios en convocatorias y concursos, el know how y el good will que para las empresas es tan difícil de definir, y entonces el valor en el mercado de una obra de arte ya no depende del costo de los materiales sino de la prestancia del artista. Para que ese artista sea reconocido se necesita organizar claramente la red de comunicadores del sector, tomando en consideración de que dicha experiencia no llegue a los mismos artistas, que no van a comprar su obra, sino a potenciales compradores de las obras de arte. Habría que mirar también si las obras de arte, siguiendo los lineamientos del mercado, están construidas para ser adquiridas por un comprador específico. En días pasados le presté un gran servicio al maestro Carlos Enrique Rodríguez Arango,  él solo produce caballos, toros y mujeres desnudas en bronce o en mármol, tener un nicho de mercado facilita la comunicación de la obra, y es que me encontré en facebook varios grupos que aglutinan ganaderos y criadores de caballos, entonces envié la información, es una lástima que el maestro no tenga una página web más atractiva con todas las fotos de sus caballos, un solo dibujo del maestro puede costar una millonada en su mercado natural. Luego, los comunicadores del sector cultural no hacemos nada escribiendo textos complicados sobre teoría artística sino impulsamos el mercado con notas de los artistas en los términos en que la gente que puede comprar entiende. Hay mucho artista que se molesta porque se determina la venta de la obra de acuerdo con su adecuación a la decoración de la casa de quien compra, eso es sensibilidad, el negocio del arte funciona así y el artista debe estar preparado para entender que cualquier argumento de venta válido para el mercado es posible mientras la obra se venda, entre tanto, intenten consolidar un proyecto pensando en que le hablan a un petrolero y que quizás los colores azules de la materia prima con la que trabajan les parezca llamativo. Así es la vida, entretanto estaré al corte de la tal tarjeta profesional de comunicador para que me permitan seguir trabajando en mi tarea.

viernes, 14 de noviembre de 2014

SOBRE INVESTIGACIÓN CULTURAL

Llevo mucho tiempo trabajando en investigación y en docencia como presupuesto básico de la socialización de los contenidos sobre los que hay avances.

Mi primer empleo fue una práctica empresarial en UNIANDINOS, Asociación de Egresados de la Universidad de los Andes en donde se hizo una cartografía del sector cultural en su conjunto con miras a encontrar nichos de mercado para la empleabilidad y el emprenderismo de los artistas plásticos. Gran parte de la investigación que desarrollo se convierte en insumo para el desarrollo de políticas públicas, soy muy organizada y disciplinada en el envío de mi información a las instituciones del estado.

Luego trabajé en la Segunda Campaña de Antanas a la Alcaldía de Bogotá en donde no solo aprendí sobre la función pública sino que desarrollé un proyecto propio sobre la necesidad de intercomunicar comunidades diferentes para el consenso y la participación en el desarrollo de política pública.

De dicha investigación surge un modelo de comunicación compartida que hoy se llama Compartel y desde entonces he estado trabajando en contenidos apropiados para el desarrollo de procesos ciudadanos, derechos humanos y todo lo concerniente al ejercicio de la civilidad.

Hice un par de trabajos más, en Señal Colombia, un ejercicio cuantitativo sobre la composición del canal en sus empleos directos, indirectos, la organización de la parrilla, las audiencias, también con miras al desarrollo de contenidos idóneos para los televidentes del canal cultural y educativo.

Y otro proyecto con ATT, Sindicato de Industria de las Telecomunicaciones en donde hubo que conciliar la posición de las directivas con las propuestas de los empleados para el desarrollo del proyecto Canal 13. El ejercicio de negociación fue óptimo.

En Canal 13, probamos con el diseño de un programa de televisión sobre Rock y Derechos humanos, en el cual incluímos elementos de los formatos comerciales a la televisión pública, educativa y cultural, con total éxito. Hoy por hoy, son estos formatos híbridos los que convocan día tras día a los jóvenes a la televisión cultural maximizando el impacto de la televisión educativa sobre sus audiencias.


Actualmente trabajo sobre otra investigación, luego se continuar participando activamente en política, llegué a la conclusión de que a éste país hay que meterlo al gimnasio para reducir corrupción y fortalecer esos músculos de la participación y el emprendimiento ciudadano. Y estoy trabajando sobre La escuela de gobierno – entrenador personal, en donde desarrollo contenidos simbólicos, continuando la línea Mockus y desarrollo talleres para ser llevados a cabo en los contextos en que se reúne la ciudadanía, son una especie de happenings sociales, permeados por mi formación artística en donde la gente aprende por involucramiento más que por una charla técnica sobre los temas y contenidos a socializar. El concepto pedagógico tiene que ver con un modelo en el que la gente escucha y ve y entiende pero hace y aprende.




jueves, 13 de noviembre de 2014

EL ARTE Y EL MERCADO



Quisiera Dejar por escrito lo que yo pienso sobre “Vivir del Arte” a raíz de la charla a la que fui invitada en la Universidad de los Andes. Como primer punto, si yo no creyera en las artes como una posibilidad profesional lo primero que diría sería “muchachos, dedíquense a otra cosa” pero las artes han evolucionado tanto que incluso hoy tienen sub-especialidades que van desde la pintura tradicional hasta la creación multimedia. En mi caso me dediqué a la televisión y a explorar con las Tics, no tanto desde el punto de vista técnico, que también lo manejo hasta cierto punto, sino desde la relación de los contenidos con los espectadores y en este trabajo de construcción de públicos para mi propuesta conceptual me he encontrado con el mercadeo. Explicaba yo ayer en clase que el tema de mercadeo es muy importante para el desarrollo del artista como figura pública porque el producto creativo es necesario empaquetarlo para venderlo y que parte de esa venta tiene que ver con la imagen, la marca, la firma, el nombre artístico y hasta la fotografía de la hoja de vida del artista. Reconozco que no tengo una hoja de vida de artista convencional, aún no encuentro la manera de mostrar en una hoja de vida las experiencias, los happenings y los performances que logro llevar a cabo a partir del simple convencimiento de la palabra, pero es una hoja de vida en la que de acuerdo con la última actualización que también hice ayer mismo, ya le cabe la investigación, las publicaciones y el activismo político. Es que expresaba yo que mi trabajo artístico viene de la mano de los movimientos sociales a los que me sumo y que por eso, Antanas Mockus, nos enseña cultura ciudadana desde el despliegue de las artes. Las artes ya no son un producto de un artista en el ático, sino fruto de un artista en activo dentro de su comunidad, o por lo menos esa fue la apuesta que yo elegí. En esto de construir la imagen del artista como fenómeno público está el tema del artista como producto que tiene unos argumentos de venta, unos atributos que lo hacen atractivo a las audiencias y eso debe estar soportado en un documento en el que se especifiquen claramente las características del producto, el precio de mercado, la promoción y la publicidad que sobre ese producto ha de hacerse. Y entonces hay actividades cotidianas que tienen que ver con la construcción de públicos y que yo realizo a través del uso del internet para llegar al mayor número de personas posibles que consuman mis contenidos, he llegado a tener 23.000 lectores de todo el mundo en un blog, y en mi caso el proceso fue apoyado por la posibilidad de tener un programa al aire que nos hizo llegar a 600.000 televidentes por noche durante un año. Con el tiempo he pulido el producto adecuándolo más a mis propias necesidades expresivas pero contando igualmente con el desarrollo de públicos a través de las redes sociales, Youtube, Blogger y Twitter, que son mis herramientas por excelencia para ponerme en contacto con mis lectores. Eso en cuanto a promoción. Hay publicidad ATL y BTL, por encima y por debajo de las posibilidades financieras del empresario, en este caso el artista-empresario, que fue un cambio que también hubo en las últimas dos décadas en el concepto del artista, y es que ya no existe una estructura de mecenazgo, entonces como parte de una investigación que desarrollamos en UNIANDINOS, la Asociación de Egresados de la Universidad de los Andes, concluimos, hace 20 años, que una forma de supervivencia del artista era definitivamente el arte aplicado. Y el mercadeo funciona para todos los productos incluido las artesanías y los textiles. Todavía hay falencias, aún no logramos salir del abismo pero consuela saber que gran parte de ese acervo construyó política pública en lo cultural y que ahora contamos con el respaldo de entidades como la Cámara de Comercio de Bogotá para el acompañamiento a nuestros emprendimientos. Faltó por decir que en el contexto del manejo de los medios siempre es posible acceder al free press y que es para un artista muy entretenido meterle la mano al diseño de las piezas publicitarias que el público consume. Yo he venido aprendiendo con el tiempo a hacer esto, mis imágenes promocionales ya parecen comunes a ese lenguaje publicitario. He tenido falencias, sobre todo en recursos técnicos, yo hago lo que puedo con lo que tengo pero aún así, sí me considero un personaje público con un posicionamiento fuerte, probablemente lo hayan visto agresivo en términos comerciales, no lo es tanto, tendría dinero, y sobre todo una persona con influencia y prestigio. Y eso lo gané poniendo en práctica mis conocimientos administrativos, que no deben ser el coco, los artistas deben estar calificándose para diferentes oficios que complementen de manera propositiva su proyecto.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

EL ARTE COMO ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN



Ya he mencionado antes que para mí el arte es una estrategia de comunicación, es posible que el artista no quiera comunicar absolutamente nada, únicamente hacer experimentaciones con el color, o con las formas, sin embargo comunica. Todo comunica, el rojo tiene unas connotaciones que no tiene el azul o el verde y estimula algún lugar del cerebro del espectador que relaciona el color o la forma con sus propias vivencias personales o con sus estados de ánimo. Me gustaría pensar que el artista considerara al espectador en el momento de ejecutar la obra, nosotros mismos los invitamos a que nos viera, porque aunque no lo crean, no hay diferencia en la experiencia de observar a un actor en su performance a mirar el cuadro de un artista pictórico. Siempre es posible vislumbrar la personalidad del ejecutor, solo que cuando un actor hace una escena que provoca el rechazo del espectador, éste ya es consciente de que es una mentira, una puesta en escena, que no es personal. En la plástica todo es personal, el artista visual es incapaz de separar quien es de lo que produce, y si la obra me produce asco, probablemente el artista tendrá la misma condición. Es como si el artista plástico dijera, me escondo detrás de la obra y así la obra me muestra pero yo no. Eso, déjenme decirlo es como cuando un niño se cubre la cara con las manos creyendo que no lo observamos. Lo que sí es claro es que hay una diferencia entre el artista plástico y los creativos de la comunicación y la publicidad, éstos son conscientes y hasta les gusta saber que son observados mientras que el artista plástico tira la piedra y esconde la mano. De un tiempo para acá se ha convertido en misión de la obra provocar, hay un rechazo a la belleza en la obra con el fin de que no se confunda con un objeto decorativo. Un objeto decorativo o una artesanía no es arte, no en el sentido contemporáneo. Entonces ¿qué es arte? Preguntaría un observador anónimo. Arte vendría siendo una pieza de comunicación en la que la obra comunica algo y el artista se hace el loco. ¿Y sobre qué comunica el arte? Sobre aspectos cuestionables de la realidad incluidas las propias emociones del artista. El arte cuestiona todo y lo vuelve casi que en un logo símbolo en el caso de algunas tradiciones artísticas. Lo convierte en la repetición de acciones o formas (ritmo). Lo convierte en un ejercicio con los materiales. El artista es un observador del mundo que se deja permear por él, que toma una posición o no, hace una reflexión, o no, o simplemente copia su propia reacción emocional frente a un hecho que él ha asumido que es importante reseñar. Pero no siempre lo que se reseña se comparte, iniciamos diciendo que no siempre el artista busca comunicar. Y si no busca interlocutar con el espectador ¿para qué expone? para ¿ocupar espacio? para ¿compartir sus disquisiciones lejos de los neófitos? Para ¿hacerse notar de los dos o tres amigos con los que comparte adulaciones? Si eso es suficiente para el ego del artista que así sea, pero lo que yo quiero proponer es que busquemos situaciones de la realidad a partir de un ejercicio juicioso de investigación y encontremos en el mundo hechos realmente relevantes que sean necesarios para gritarlos al mundo. Sí, el oficio del artista no necesariamente es gritar, pero si yo voy a retar, a provocar, a reaccionar que sea frente a un hecho que realmente sea importante para la gente. Lejos están ya los mecenas en el arte y aunque el interés no sea vivir del arte, de hecho uno no vive del arte sino para y por el arte, el arte es algo inevitable, por lo menos ampliemos nuestro nicho de observadores. Será serio eso de que “nadie me entiende, nadie me comprende, mejor me como un gusanito …” Es optativo pero si de todos modos comunicamos, que la obra realmente comunique con toda la fuerza de sus materiales.